La Campaña Mundial por la Educación insta a España a ir más allá de los compromisos adoptados en la Cumbre para la Transformación de la Educación en Nueva York

Financiación Educativa

La Campaña Mundial por la Educación insta a España a ir más allá de los compromisos adoptados en la Cumbre para la Transformación de la Educación en Nueva York

Este lunes 19 finalizó la Cumbre para la Transformación de la Educación celebrada en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas. Un encuentro internacional donde el Gobierno de España ha ratificado su compromiso de incrementar la financiación educativa y seguir trabajando por el acceso a una educación de calidad para todas y todos, lo que incluye abordar la necesidad de una transformación digital de la educación.

Desde la coalición española de la Campaña Mundial por la Educación (CME), coalición liderada en España por Ayuda en Acción, Educo, Entreculturas y Plan International, celebramos estos compromisos, destacando el trabajo que ha asumido España frente al Comité Directivo de Alto Nivel del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4. Este hecho, apunta la coalición, demuestra que la educación es una prioridad estratégica para la cooperación española. Algo que es muy positivo. Y aunque se compromete a cerrar este año con una financiación de 220M de euros para la educación al apoyar la educación en contextos de emergencias, cifra no alcanzada desde el 2011; la CME instamos al Gobierno de España a establecer esta cifra como base para crecer en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) 2023.

La Campaña Mundial por la Educación recuerda que la trayectoria financiera de España en materia de ayuda educativa ha estado en los últimos años muy alejada de la tendencia de la comunidad internacional. En el 2020, España destinó el 5,9% de su Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) a la educación, una cifra muy lejana del compromiso del 20% del total de AOD reclamado por la CME. En cuanto a educación en emergencias, la media de la contribución desde 2012 a 2022 ha sido del 2,1% según Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), muy lejos del 10% que se requiere y que desde el sector educativo se viene solicitando. Sin embargo, antes estos datos, recalcan que España se encuentra en pleno proceso de reforma de la Cooperación internacional y en breve se estarán discutiendo los nuevos Presupuestos Generales del Estado 2023 un momento propicio para poner cifras concretas a la AOD en materia educativa y mejorar sus contribuciones a la educación en el mundo.

En cuanto a su compromiso por continuar con la Transformación Digital del sistema educativo, tal y como señalan en su último informe (‘Los desafíos de la financiación internacional en materia educativa. Una oportunidad para la Cooperación Española’), indican que es fundamental que esta transformación vaya de la mano de acciones y programas destinados a enfrentar los grandes retos relacionados con el profesorado. Entre ellos, destacan la deficiente cualificación y las nuevas necesidades de desarrollo profesional ligadas a las competencias digitales.

El Gobierno español debe tener presente la importancia de potenciar las acciones orientadas a reducir la brecha digital. Estas medidas son claves para no dejar atrás a los centros escolares que no pudieron utilizarla durante la emergencia de la Covid-19. Para ello, llamamos a implantar con equidad las herramientas tecnológicas, sirviendo así para promover la igualdad educativa y acortar las brechas de género y sociales que se han visto agravadas por la pandemia.

A pesar del paso adelante dado por el Gobierno español en la Cumbre para la Transformación de la Educación de Nueva York, desde la CME reafirmamos la importancia de las recomendaciones recogidas en nuestro último informe, conclusiones que se incluyeron en la consulta nacional para la cumbre y que se hicieron llegar a los principales responsables políticos que asistieron al foro. Entre ellas, algunas de las recomendaciones dedicadas al Ejecutivo español.

Nuevo informe: ‘Los desafíos de la financiación internacional en materia educativa. Una oportunidad para la cooperación española’.