Una educación digital para que la infancia no sufra la brecha digital y pueda navegar sin miedo

Una educación digital para que la infancia no sufra la brecha digital y pueda navegar sin miedo

El 8 de febrero de 2022 se celebra en todo el mundo el Día de Internet Segura, este año bajo el lema “Juntos por una Internet mejor”. Vivimos en un mundo digitalizado en el que resulta fundamental que niñas, niños y adolescentes tengan acceso a una Internet segura, en la que puedan navegar con confianza y sin miedo. 

El primer paso para que puedan navegar de forma segura supone contar con los medios para hacerlo. La pandemia y sus restricciones han aumentado la desigualdad en el acceso a la educación por la brecha digital de dispositivos, conexión y de acompañamiento de las familias entre el alumnado vulnerable y en riesgo de exclusión.

Una vez que se haya roto esta brecha, el siguiente paso es que niñas, niños y adolescentes necesitan posean conocimientos y habilidades digitales para aprovechar al máximo todas las posibilidades que ofrece el entorno virtual. Para conseguirlo, es preciso que cuenten con profesionales docentes formados en la materia que les faciliten conocimientos y herramientas con los que protegerse de los peligros a que se enfrentan.

Peligros como la falta de protección y de seguridad frente a las formas de violencia online, que afecta especialmente a las niñas y adolescentes por el mero hecho de ser mujeres. Internet será un lugar más seguro cuando haya una educación en competencias digitales que aborde esta problemática desde la prevención y la detección.

La herramienta esencial para ello es la digital, pues, gracias a ella, la población infantil y juvenil puede hacer un uso seguro de Internet que le permita aprovechar todas las oportunidades que ofrece, así como prevenir los riesgos que comporta.

¿A que nos referimos exactamente cuando hablamos de alfabetización digital? La definición de Naciones Unidas nos da la respuesta: “se refiere al conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes y valores que permiten a los niños y niñas jugar, aprender, socializar, prepararse para el mundo laboral y participar como ciudadanos activos en entornos digitales con confianza y autonomía. Los niños y niñas deben ser capaces de utilizar y comprender la tecnología, buscar y gestionar la información, comunicarse, colaborar, crear y compartir contenidos, construir conocimientos y resolver problemas de forma segura, crítica y ética, de manera [pertinente] para su edad, la lengua y la cultura locales”.

Esta descripción nos reafirma aún más en la importancia que tiene la alfabetización digital a la hora de tener una ciudadanía digital responsable y que se sienta segura a la hora de acceder a la información y participar en los espacios online, especialmente la infancia.

Además de saber acceder a la información online, la alfabetización digital también implica cómo evaluar de forma crítica y comprender dicha información. Actualmente, nos enfrentamos a una gran saturación informativa en la red, dentro de la cual es difícil discernir qué contenidos son veraces y/o comportan riesgos y cuáles no. 

La desinformación y la información errónea tienen un impacto real en la vida de las niñas, niños y adolescentes. Afecta a sus relaciones con familiares, amigos y compañeros, a su salud, al aprendizaje y hasta a la confianza y capacidad de liderazgo.

Una llamada a la acción

Por todo esto, desde la CME hacemos un llamamiento para que los gobiernos inviertan en alfabetización digital dentro de la educación y para que la incluyan en los currículos escolares desde primaria, con el apoyo de los suficientes recursos, de manera que niñas, niños y adolescentes aprendan a navegar de forma crítica y segura en los espacios digitales. 

Es fundamental que los centros educativos cuenten con la financiación adecuada para reforzar las competencias digitales de los docentes, del alumnado y de sus familias, especialmente aquellos más vulnerables y con menos recursos para recibir una educación en condiciones de igualdad e inclusión. 

Asimismo, apelamos a que trabajen con la sociedad civil para poner en marcha iniciativas de alfabetización digital y sensibilización, en aras de tener una sociedad mejor informada sobre los riesgos de Internet. En este sentido, es necesario involucrar a la población infantil y juvenil, de manera que pueda compartir sus inquietudes, experiencias y necesidades.

También hacemos una petición a las empresas de Internet y redes sociales para que trabajen con niñas, niños y adolescentes y con la sociedad civil en la mejora de la alfabetización digital en sus plataformas. 

Los beneficios de la alfabetización digital son claros: dota a niñas, niños y adolescentes de habilidades y herramientas para sentirse protegidos y tener un comportamiento más saludable y responsable, creándose así un entorno más seguro en la Red. Es el momento de actuar.

El Día de Internet Segura comenzó a celebrarse en 2004 como parte del proyecto EU SafeBorders y, posteriormente, fue adoptado por la red INSAFE/INHOPE, con el apoyo de la Comisión Europea. En la actualidad se celebra en más de 170 países, y todas las ediciones se han centrado en una temática particular como, entre otras, el ciberacoso, la protección de identidades digitales o el buen uso de redes sociales, especialmente enfocado a niños, niñas y jóvenes.