La SAME se ha celebrado en 24 ciudades españolas y ha movilizado a más de 14.000 personas

La SAME se ha celebrado en 24 ciudades españolas y ha movilizado a más de 14.000 personas

Hoy, 22 de mayo, se celebra el Día de la Diversidad Biológica, un día que nos recuerda que protección de la diversidad de nuestros sistemas naturales es esenciales para la existencia humana y el bienestar de la Tierra, a la vez que contribuye al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y a la mitigación y adaptación al cambio climático. En este sentido, la Campaña Mundial por la Educación (CME), liderada por Ayuda en Acción, EDUCO, Entreculturas y Plan International España, celebró durante el mes de abril la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME) para visibilizar la importancia de la educación para garantizar la conservación de nuestro planeta y la supervivencia de sus habitantes.

A través de más de 30 actos en 24 ciudades de España, más de 14.000 personas han participado en diferentes actos bajo el lema “Defendemos la educación, sostenemos el mundo” para destacar la importancia de la educación en la lucha contra la degradación medioambiental y la transformación hacia un modelo social y medioambientalmente sostenible. La actividad de movilización que ha vertebrado todos los actos de la SAME ha consistido en la construcción de Scrabbles de sostenibilidad donde los y las participantes han tenido la oportunidad de pensar juntos algunas palabras relacionadas con la educación y la sostenibilidad. Durante todo el año más de 200 centros educativos y grupos de educación no formal han estado trabajando los materiales didácticos de la CME sobre educación, sostenibilidad y Agenda 2030, y ellos han sido los encargados de impulsar los distintos actos reivindicativos.

El papel de una educación equitativa, inclusiva y de calidad

El cambio climático constituye un reto global que no sólo tiene graves consecuencias medioambientales, sino un elevadísimo coste humano. Por ejemplo, la contaminación ambiental del aire contribuyó a 4,2 millones de muertes prematuras en todo el mundo, 38.000 de ellas en España, según las estimaciones. Además, la sostenibilidad medioambiental está estrechamente vinculada a la sostenibilidad social. De hecho, los efectos del cambio climático podrían llevar a la pobreza a 122 millones de personas en 2030.

El cambio climático afecta también a la educación, una de los primeros derechos vulnerados cuando se produce un desastre, y afecta especialmente a las niñas y mujeres en situaciones de crisis y emergencias. Sin embargo, la educación es imprescindible para garantizar el bienestar de todas las personas sin destruir nuestro planeta. En primer lugar, la educación contribuye a que las personas sean capaces de comprender los problemas medioambientales, así como de darles respuesta y reducir su vulnerabilidad frente a sus efectos. Por otro lado, la educación es la mejor herramienta para formar a una ciudadanía consciente de las causas y consecuencias del cambio climático y otros problemas medioambientales, además de dotarla de los conocimientos, competencias y actitudes necesarias para buscar soluciones y poner en marcha medidas para mitigarlos.

Defendiendo el derecho a una educación equitativa, inclusiva y de calidad no sólo contribuimos al cumplimiento de las metas establecidas en la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), sino que logramos hacer del mundo y de nuestras sociedades un lugar más habitable. Por eso, los y las participantes en la SAME 2019 han reclamado al Gobierno de España y a las administraciones autonómicas y locales que:

  • Recuperen su compromiso de solidaridad con la Ayuda Oficial al Desarrollo, y que destinen al menos el 8% de la misma a la educación.
  • Integren la educación para la sostenibilidad medioambiental y social en los currículos escolares, tanto en España como en países en desarrollo, a través de nuestras políticas de cooperación.
  • Promuevan y financien la puesta en marcha de proyectos de formación en materia de sostenibilidad medioambiental y social destinados al conjunto de las comunidades educativas.  
  • Incentiven la “gestión verde” de los centros educativos, para que el sector educativo y las administraciones públicas sean un ejemplo de gestión medioambiental.
  • Adopten medidas dirigidas a impulsar la sostenibilidad social, que persigan la equidad, la eliminación de la pobreza y que todas las personas se beneficien del crecimiento económico y sostenible