Diversidad lingüística para el desarrollo sostenible

Diversidad lingüística para el desarrollo sostenible

El 21 de febrero se celebra en el Día Internacional de la Lengua Materna, centrado en la importancia de la diversidad lingüística para el desarrollo sostenible y con el objetivo de promover el multilingüismo y la diversidad cultural.

Los idiomas, con su compleja imbricación con la identidad, la comunicación, la integración social, la educación y el desarrollo, son factores de importancia estratégica para las personas y para todo el planeta. Sin embargo, a causa de los procesos de globalización, algunas lenguas corren un riesgo cada vez mayor de extinguirse, una amenaza que ya se ha materializado con determinadas lenguas  que ya están desapareciendo completamente. Con su extinción, se reduce también la rica urdimbre de la diversidad cultural; se pierden posibilidades, tradiciones, recuerdos, modalidades únicas de pensamiento y expresión. Recursos valiosos y necesarios para lograr un futuro mejor.

Al menos el 43% de las 6.000 lenguas que se estima que se hablan en el mundo están en peligro de extinción. Tan solo unos pocos centenares de idiomas han tenido el privilegio de incorporarse a los sistemas educativos y al dominio público, y menos de un centenar se utilizan en el mundo digital. 

Cada dos semanas desaparece una lengua que se lleva consigo todo un patrimonio cultural e intelectual. El idioma de aprendizaje tiene un gran impacto en los resultados académicos. En la mayoría de los países del África subsahariana, la gran mayoría de los estudiantes, el 85%, no reciben enseñanza en el idioma que hablan en su casa. 

El uso de las lenguas maternas en el marco de un enfoque plurilingüe es un componente esencial de la educación de calidad, que es la base para empoderar a las mujeres, a los hombres y a sus sociedades. Debemos reconocer y promover el potencial de las lenguas para no dejar a nadie atrás y construir un futuro más justo y sostenible para todos, como recogen los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Desde la CME, hoy queremos visibilizar que la escolarización en la lengua materna del alumnado es un elemento clave de la calidad educativa, fundamental también para la obtención de buenos resultados de aprendizaje. Sin embargo, queda mucho por hacer para que esto sea una realidad en todos los países del mundo. Los idiomas llevan aparejado un bagaje cultural, conocimientos y una forma de ver el mundo cuya pérdida repercute negativamente en la diversidad y calidad de los sistemas educativos. Por eso, pedimos que se adopten medidas activas para recuperar todos aquellos idiomas que se encuentran en riesgo de desaparición, así como para que todos los niños y niñas puedan ser educados en su lengua materna. 

Fuente: Naciones Unidas