12 May Más de 8.000 voces se alzaron en España para exigir más financiación para la Educación en Emergencias
- Miles de estudiantes, docentes y miembros de la sociedad civil alzaron su voz entre el 28 de abril y el 10 de mayo para defender el derecho a la educación, sobre todo en contextos de crisis.
- Actos en calle, en parlamentos autonómicos, escuelas y universidades españolas han reivindicado la educación como derecho esencial, incluso en emergencias.
- Denunciamos la falta de financiación y exigimos políticas sostenidas que protejan la educación cuando más se necesita.
Más de 8.000 estudiantes y docentes de toda España se han sumado a la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME) bajo el lema “La educación salva vidas: ¡defiende la educación, apaga la emergencia!”, para exigir el derecho a la educación en contextos de emergencia. Desde el 28 de abril hasta el 10 de mayo, la comunidad educativa ha protagonizado actos en parlamentos, jornadas de sensibilización y acciones de calle que han llenado plazas, centros escolares y espacios públicos de mensajes de esperanza y reivindicación.
Niñas, niños y jóvenes han exigido infraestructuras resilientes, apoyo psicosocial, espacios seguros y una educación con perspectiva de derechos humanos, especialmente en los peores escenarios. A través de murales, manifiestos, performances y encuentros con autoridades locales, el alumnado ha recordado que la educación debe ser la primera respuesta, y no la última, ante cualquier crisis.
Ante la situación de crisis humanitarias, climáticas y bélicas, la educación también atraviesa una crisis sin precedentes, donde, la infrafinanciación es uno de los principales problemas. Ante esta situación, desde la Campaña Mundial por la Educación (CME), ponemos el foco en la urgencia de garantizar la Educación en Emergencias como herramienta clave para proteger, cuidar y dar oportunidades de futuro a la infancia y la adolescencia en crisis. Exigimos un incremento significativo y sostenido de la financiación pública y de la cooperación internacional para asegurar una educación transformadora también en contextos de emergencia.
Más de 450 centros educativos, desde sus aulas, o en actos públicos, se sumaron a concienciar sobre la Educación en Emergencias y recoger la voz de sus estudiantes, quienes expresaron la importancia de la educación desde sus propias perspectivas, tanto en las aulas como en los parlamentos de sus territorios.
¡Actos por todo el territorio!

Las movilizaciones y actos incluyeron la visita al parlamento en Navarra, por parte de la CME, además de una movilización con 600 estudiantes en Tudela. En Galicia, el próximo 23 de mayo, estudiantes universitarios y en etapa escolar visitarán el parlamento para exponer ante los representantes sus exigencias sobre la educación en Emergencias. Adicionalmente, se llevaron a cabo jornadas académicas en la Universidad de A Coruña, de Santiago de Compostela y en la Universitat de València. Las jornadas contaron con la presencia de expertas en educación en emergencias que explicaron la situación desde una perspectiva local e internacional. Algunas de ellas fueron Sara Gimeno, delegada de UNRWA en Comunidad de Valencia; María Cívit, responsable de acción humanitaria de Educo y Larysa Sysoyeva, de Sum State University, en Ucrania.
Las voces se fueron alzando en diferentes territorios. Escape rooms, actos en colegios, presentaciones a docentes y exposiciones fotográficas fueron algunas de las actividades que cobraron vida durante la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME).
En Melilla, cientos de personas asistieron a un evento público realizado el pasado 10 de mayo en la plaza central Multifuncional. Allí, 70 monitores dirigieron 34 actividades, talleres y juegos relacionados con la Educación en Emergencias.
“Invertir en Educación en Emergencias es invertir en seguridad, en paz, en justicia social. Es construir un presente más digno y un futuro posible para quienes lo han perdido todo. La seguridad no se logra con más armas, sino con más escuelas, más maestras y maestros, más libros, más apoyo psicoemocional”, asegura Mariluz Aparicio, coordinadora de la CME España.