05 Nov Un manifiesto colectivo de los jóvenes por los y las docentes
El 26 de octubre, en el marco del Día Mundial de las y los Docentes, el alumnado del Máster en Acción Solidaria Internacional e Inclusión Social (MASIE) de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) participó en un conversatorio con la Campaña Mundial por la Educación (CME) España, la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE), docentes de España y América Latina y jóvenes activistas, para reflexionar sobre lo que significa ser docente hoy. En este conversatorio se habló de que las y los docentes enseñan mucho más que lecciones: acompañan, reaprenden junto a su alumnado y muchas veces cambian la vida de quienes pasan por sus aulas.
Por parte de la CME, Nicole Navarro y Mariluz Aparicio moderaron el conversatorio y propusieron una trivia virtual para poner de manifiesto la situación de los y las docentes en la actualidad. Donde, según datos de la UNESCO, hacen falta al menos 50 millones para cumplir con el ODS4 en el 2030. Adicionalmente, contamos con la presencia de Iliana Lo Priore y Nelsy Lizarazo, de la CLADE; así como con la presencia de Camino Pereiro, de Galicia, para compartir la voz de los y las docentes desde una perspectiva desde el rural y la educación a niños y niñas en ambientes hospitalarios.
Por parte de las juventudes, Israel Quirino y Steven Salgado, activistas de la CLADE, contaron el valor fundamental de los y las docentes en América Latina, mientras que Nuria Ruiz y Abraham de Lucas, jóvenes activistas por la Educación en España compartieron su propia perspectiva.
A lo largo de conversatorio se puso de manifiesto que la educación es una experiencia vital y profundamente humana, que nos permite reconocernos como iguales y, a la vez, aprender a valorar lo diferente. Abre alternativas de futuro que de otra forma no serían posibles, y por eso es un derecho humano fundamental y una cuestión de dignidad. Sin embargo, existe una fractura: la figura docente, que durante siglos fue referente de sabiduría en su comunidad, hoy está infravalorada. La vocación tiene límites. No puede sostener sola los derechos que los Estados tienen la obligación de garantizar: el del profesorado a unas condiciones de trabajo dignas y el del alumnado a una educación inclusiva, equitativa y de calidad.
Este diálogo entre jóvenes y docentes nos mostró que tejer una alianza entre generaciones empieza por reconocer el impacto que una profesora o un profesor ha tenido en nuestras vidas. Ese reconocimiento nos recuerda, a su vez, el poder transformador de la educación y su dimensión humana. Como síntesis del conversatorio, seis verbos resumen el camino para tejer esa alianza: acompañar, comprometer, crecer, escuchar, reconstruir y humanizar.
Con estas reflexiones en mente, el alumnado pasó a la acción. A partir de testimonios reales de docentes que enseñan en medio de la guerra, el refugio, la violencia y la desinversión, analizaron con empatía qué sienten, qué les frena y qué les ayuda a no rendirse, y convirtieron este análisis en las demandas de este manifiesto.
Este manifiesto muestra la fuerza, la capacidad y el poder de la juventud al ejercer su derecho a participar y a ser escuchada. Es también una invitación para que más personas, y en especial otras personas jóvenes, hagan suya la defensa del derecho a la educación y de los derechos del profesorado, reconociendo su valor esencial.
Lee el manifiesto completo aquí



Este evento y esta publicación cuentan con la colaboración de la Cooperación Española, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). El contenido de la misma es responsabilidad exclusiva de la Campaña Mundial por la Educación y no refleja, necesariamente, la postura de la AECID