CME Asturias lanza un informe sobre brecha digital en las aulas

El pasado 10 de septiembre, desde la CME Asturias fue presentado en la Universidad de Oviedo el informe “Brecha Digital y Educación de Calidad (ODS4) en Asturias. Nuevos retos y exclusiones tecnológicas”.

La digitalización está transformando la educación, pero también puede generar nuevas desigualdades. El informe analiza cómo las diferencias en el acceso, el uso y las competencias digitales afectan a estudiantes y familias, y pone el foco en los retos que plantea la incorporación de nuevas tecnologías y de la inteligencia artificial al ámbito educativo.El estudio, elaborado por el grupo de investigación ieTIC-EVEA de la Universidad de Oviedo e impulsado por Ayuda en Acción, entidad miembro de la Campaña Mundial por la Educación, recoge las experiencias y percepciones de alumnado, profesorado y familias de diferentes territorios de Asturias.

El estudio se centra en la Educación Secundaria y la Formación Profesional en Asturias y recoge las respuestas de 759 estudiantes de centros públicos de las ocho comarcas asturianas, además de información cualitativa procedente de grupos de discusión, entrevistas y dinámicas con jóvenes.

Entre algunos de los datos más relevantes, el informe señala que el 85% del alumnado utiliza a la IA para estudiar,  porcentaje que aumenta hasta 94% en segundo de Bachillerato, mientras que sólo el 27% de los estudiantes asegura recibir formación «para hacer un uso crítico de estas herramientas».

Aunque se han producido avances importantes en la dotación tecnológica de los centros educativos, siguen existiendo desigualdades relacionadas con la calidad de la conexión, los dispositivos disponibles, las competencias digitales, el acompañamiento educativo y familiar y la capacidad de aprovechar las oportunidades que ofrece la tecnología.

Entre sus conclusiones, destaca la necesidad de entender la brecha digital más allá del acceso a dispositivos o internet. Contar con tecnología no garantiza por sí solo una educación más inclusiva y equitativa: es necesario asegurar también las competencias, el acompañamiento y las herramientas necesarias para hacer un uso crítico, seguro y responsable de ella.

Desde la Campaña Mundial por la Educación defendemos que la transformación digital debe estar al servicio del derecho a la educación y contribuir a reducir, y no a reproducir, las desigualdades existentes.

El reto es que la digitalización educativa no deje a nadie atrás.

👉 Consulta aquí el informe completo